El país africano ya ha bloqueado uno de los tres gaseoductos que llegan al ‘viejo continente’.
Pese a que las autoridades italianas se reunieron con los líderes argelinos para establecer acuerdos que aumenten el suministro de gas a Italia, desde Argelia están planeando cerrar las llaves europeas debido a su mala relación con España.
Ello se debe a que el gobierno de español decidió apoyar en 1975 a Marruecos en su conflicto con el Frente Polisario, un movimiento de liberación del Sahara Occidental respaldado por Argelia en su lucha por evitar que los marroquís gane demasiada fuerza en la zona norteafricana.
Para calmar tensiones, Rabat y la organización firmaron un tratado de paz en 1991. Pero, empresas europeas y estadounidenses continuaron sus negocios en la zona, ignorando el acuerdo, ya que es un territorio con riquezas marítimas y de subsuelo.
No obstante, las tensiones aumentaron luego de que la ministra española, Teresa Ribera, enviará un correo al ministro de Energía y Minas de Argelia, Mohamed Arka, indicando que España garantizará a Marruecos gas natural de los mercados internacionales y utilizará el gaseoducto Magreb-Europa para suministrarles el recurso. Sin embargo, Madrid es quien adquiere gas de los argelinos en un 40%.
Entre tanto, el Ministerio de Exteriores de España señaló que están «analizando el alcance» de la posición argelina y las «consecuencias prácticas de esta medida» «con calma» y «constructivamente», pero «también con firmeza en defensa de los intereses de su país, de los españoles y de las empresas españolas».
Finalmente, desde Italia manejan dos posibilidades. La primera es que las relaciones hispano-argelino beneficien al país, con un mayor incremento en los volúmenes de gas. Y, la última, sería la posición de la UE que, ante un posible cierre, decida ejecutar sanciones comerciales contra Argelia.

